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miércoles, 13 de junio de 2018

Feliz día a quienes escriben




Hace mucho tiempo solían dolerme las ausencias 
Me duelen las presencias 
esas cobardes presencias vacías
Yo me deleito junto a quienes me acompañan
Para poder escribir libre,
un poco hoy otro poco mañana,
cuando presiento que algunas cicatrices
se calman, 
no cierran,
se ahogan en el trago de vino tinto
y el rocío frío de otoño
que adormece a los grillos del alma.
Felices los que escriben.

Char®.

lunes, 28 de mayo de 2018

Algún día, quizá...




Alguna madrugada ya no será  para mí,

ya no habrá más sombras ni soledad envolviéndome,

algún día ya no escribiré desde el recordarte siempre,

desde el mirarte en las nubes emigrantes de mi cielo.

Siempre me propongo no amar a pesar de la distancia,

pero cómo no hacerlo si eres la cuerda de mi corazón,

eso que da movimiento sin pensar en la razón,

eres trino de treinta y un pájaros en cada despertar.

Cuando abro los ojos pensando si podré verte…

me entumece el frío de mi cama hasta paralizarme,

y quiero convertir la lámpara de luz en tu mirada,

y sentir tus dedos acariciándome la cara.

Algún día iré al mundo real y dejaré allí las comparaciones,

arrojaré con fuerza al abismo del sufrimiento las metáforas,

y cada pulsación de mi loco corazón será un aletazo,

en mi vuelo ilusionado que busca el perfume tuyo.

Si es que aún conservo alma, quiero que huela a ti,

lo que resta de mis hombros cansados, esperan  tu abrazo,

mi boca no quiere besos, quiere la carne de tu labios,

algún día lloraré donde lloran los enamorados.

Y volveré seco de lágrimas amargas derramadas

lleno de sueños con forma de tus pies descalzos,

y volverán las madrugadas y dibujaré tu mirada,

en las letras impensadas que sangran tinta enamorada.

Y escribiré que retiro lo antes escrito,

porque  nada puede detener mi  instinto,

el de vivir esperando escuchar tus brazos posándose en mis hombros,

y mi mirada extraviada en tus ojos…temblando de asombro.

Algún día, algunas madrugadas,  el frío y la soledad,

mi cama y tus caricias, el abismo del sufrimiento y las metáforas,

todo eso no será nada…porque todo se transformará en dulce suspiro,

seremos tu y yo desnudos, boca y beso, esclavos de nuestro amor  desesperado,

arropados con la brisa del otoño, derritiéndonos en el sol de verano,

siempre calientes, con la primavera floreciendo en cada beso robado.

Algún día escribiré que mi invierno llegó con la bendición

de tu cuerpo desnudo durmiendo en mi regazo,

algún día escribiré que jamás busqué tu amor

que tan solo llegaste así, así como sale el sol

para dar vida a mi ser que moría famélico de amor.

Algún día, alguna madrugada quizás,

seremos tú y yo, contando los agujeros que dejaron

las espinas  del  tiempo y la distancia clavadas en cada corazón,

ahora cerradas para siempre, benditas heridas de vehemencia .

Prefiero sufrir mil años por amor y que me recuerdes,

y no ser polvo de olvido, no ser un tibio amor,

O frío o caliente, siempre con perfume a tentación,

siempre expectante al movimiento de tus labios,

a tu mirada provocadora, a tu sexo, a tu invitación.

Alguna madrugada ya no tendré la mirada perdida

algún día me verás de frente y sin hablarte

te desnudaré el alma

y en ese instante

escribiremos entre gemidos poemas nuevos

hasta quedar exhaustos de esos deseos nuestros.

Quizá...alguna madrugada pueda respirar tu aliento

y abrazarte de espaldas y dormirnos al mismo tiempo

hasta que nos despierte nuevamente el deseo.



Char®

jueves, 25 de enero de 2018

Desde hace tanto tiempo...quizás 2184 días


ya no habrá más sombras ni soledad envolviéndome,

algún día ya no escribiré desde el recordarte siempre,

desde el mirarte en las nubes emigrantes de mi cielo.

Siempre me propongo no amar a pesar de la distancia,

pero cómo no hacerlo si eres la cuerda de mi corazón,

eso que da movimiento sin pensar en la razón,

eres trino de treinta y un pájaros en cada despertar.

Cuando abro los ojos pensando si podré verte…

me entumece el frío de mi cama hasta paralizarme,

y quiero convertir la lámpara de luz en tu mirada,

y sentir tus dedos acariciándome la cara.

Algún día iré al mundo real y dejaré allí las comparaciones,

arrojaré con fuerza al abismo del sufrimiento las metáforas,

y cada pulsación de mi loco corazón será un aletazo,

en mi vuelo ilusionado que busca el perfume tuyo.

Si es que aún conservo alma, quiero que huela a ti,

lo que resta de mis hombros cansados, esperan  tu abrazo,

mi boca no quiere besos, quiere la carne de tu labios,

algún día lloraré donde lloran los enamorados.

Y volveré seco de lágrimas amargas derramadas

lleno de sueños con forma de tus pies descalzos,

y volverán las madrugadas y dibujaré tu mirada,

en las letras impensadas que sangran tinta enamorada.

Y escribiré que retiro lo antes escrito,

porque  nada puede detener mi  instinto,

el de vivir esperando escuchar tus brazos posándose en mis hombros,

y mi mirada extraviada en tus ojos…temblando de asombro.

Algún día, algunas madrugadas,  el frío y la soledad,

mi cama y tus caricias, el abismo del sufrimiento y las metáforas,

todo eso no será nada…porque todo se transformará en dulce suspiro,

seremos tu y yo desnudos, boca y beso, esclavos de nuestro amor  desesperado,

arropados con la brisa del otoño, derritiéndonos en el sol de verano,

siempre calientes, con la primavera floreciendo en cada beso robado.

Algún día escribiré que mi invierno llegó con la bendición

de tu cuerpo desnudo durmiendo en mi regazo,

algún día escribiré que jamás busqué tu amor

que tan solo llegaste así, así como sale el sol

para dar vida a mi ser que moría famélico de amor.

Algún día, alguna madrugada quizás,

seremos tu y yo, contando los agujeros que dejaron

las espinas  del  tiempo y la distancia clavadas en cada corazón,

ahora cerradas para siempre, benditas heridas de vehemencia .

Prefiero sufrir mil años por amor y que me recuerdes,

y no ser polvo de olvido, no ser un tibio amor,

O frío o caliente, siempre con perfume a tentación,

siempre expectante al movimiento de tus labios,

a tu mirada provocadora, a tu sexo, a tu invitación.





Char©

domingo, 5 de noviembre de 2017

¿Sabes lo que haces?



¿Sabes lo que haces?, no creo que lo hayas pensado

¿Sabes que eres un alivio para mí? Como el agua fría en una ampolla

Tienes esa capacidad de inundar mi loco corazón  de alegría

No recuerdo haberte dicho últimamente que te amo

¿Te lo he dicho?

Creo que no, porque desde que el sol calienta, me calientas

me consuelas, me llenas, estás, me miras, y vuelves a estar

No sabes lo que haces, sé lo que me haces

Te llevas todos mis problemas o los compartes.

Vive entre nosotros algo llamado amor

Es de ambos, somos tres en dos personas

Y en ocasiones me siento solo

Con ganas de correr, no sé dónde, no sé por qué

Solo quiero correr, sin motivos, sin escusas

Dijo un loco menos viejo que yo, son crisis.

Puta crisis, si me dejo llevar, me voy

No tengo dónde, ni quiero comenzar de nuevo

Me encanta la soledad, la anhelo, la extraño, me encanta, me desvive

¿Y después? Después lo que nadie sabe

¿Y el amor, y nosotros tres en dos, y los sueños, y las miradas?

¿Y lo que hicimos, y los que estás al lado nuestro, y las explicaciones?

¿Te digo de vez en cuando que te amo?

Quizás sea eso, buscar un tiempo de soledad para ambos

Para decirte que te amo, para mirarte en silencio

Abrazarnos tirados en cualquier parte,

Quizás esa soledad que tanto amo, seas tú.

Cuando te tenga cerca voy a decírtelo al oído.

Te amo, y te besaré, y te miraré y serás parte de mi soledad.

Tienes parte de mi vida, por eso tampoco puedo ir en busca de soledad

Es una puta crisis, eso me dijo un loco amigo más joven que yo.

Así es la vida, nunca terminamos donde uno anhela

Y continúa el corazón llenándose de dudas y caprichos.



Char®

martes, 31 de octubre de 2017

Después de tanto tiempo...


Noche quince antes de la primavera

que llegará con flores de perfume a condena

mientras mi mente piensa y mi corazón te espera…

Noche tranquila que arrastras tus estrellas

que brillan tenues en mi brutal pena.

Noche que no tienes nombre,

cómo te explico que no busco amor,

solo espero en la espesura del casi negro profundo

el sonido de tus pasos solitarios

esperando un poco de sueño que duerma al engaño

de creer que la vida es solo tú y yo.

Sé que más allá está el amanecer,

la alborada que nunca puedo ver

porque me acurruco en la madrugada

cansado de esperar un beso con gusto a miel,

un par de caricias de seda fina,
y una mirada que no me abandone…

que espere hasta que me duerma

hasta que llegue el día.

Necesito del sol no solo su brillo

necesito del sol su calor

para suplir la fría ausencia que dejaron tus manos

en mi corazón ahuecado por el dolor

por saberse solo en la noche

huérfano de tu mirada, vacío…sin amor





Char®