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martes, 28 de septiembre de 2010

FELICIDAD

Te habituaste al encanto de las cosas y de las personas, olvidando su mensaje de alegría.
Inquieto, buscas lejos otros motivos de felicidad, casi ignorando los dones que el hoy te trae.
Es ansia de un más que no tendrás, no estar satisfecho con lo que hoy te fue dado y es un reclamo a la imposibilidad de las cosas para saciarte, advertir, cuando las alcanzas, que la felicidad perseguida está siempre más allá del horizonte que ves.
Pero, si hoy no te es dado alcanzar la plenitud que buscas, ¿qué sentido tiene ilusionarse de que pueda encontrarse más allá de la neblina de un día que atardece?
¿No es acaso más inteligente gozar hoy el encanto de las cosas y de las personas, repitiendo que es demasiado grande el anhelo de bien del corazón del hombre, para que las cosas lo puedan saciar?
Y si el sol vuelve a resplandecer, aún sin que tú lo hayas ayudado, ¿no te basta? Alza tu mirada y contempla la luz y los colores del día y de las cosas: hay un mensaje para ti, si sabes tomarlo. Cada nuevo día es una flor que se abre en tus manos.
En las grietas de una pared, seca por el sol, alcanzó a despuntar una pequeña flor sin pretensiones, como brotan en los días signados por el vacío, inesperados mensajes de esperanza. Y despuntan siempre, aunque sea al final de días sin luz, las estrellas que hacen soñar a los poetas y que conducen a los místicos por los senderos de Dios. Si miras las flores y las estrellas, puede renacer en ti la esperanza.
Cada día trae consigo un signo de amor del Padre.
No vivas de prisa si quieres descubrir, en el hoy que te ha sido dado, los signos que la mano del Padre no hace faltar en tu camino.
Sobre las colinas el sol preanuncia la incipiente primavera y la luz que se filtra por las persianas te invita al asombro después de la oscuridad de una noche visitada por pensamientos inquietantes.
Habitúate a la luz del sol y no te verás pasmado contemplando las cosas.
El alma, ¿envejece por haber caminado demasiado por senderos fatigosos o por haberlo hecho sin vivir de la luz?
Felicidad es descubrir que el sol
volvió a resplandecer, sin que tú...
nada hayas tenido que hacer para ayudarlo…”

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